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lunes, 17 de junio de 2013

Nueva humillación a Castilla: El Gobierno prepara una amnistía para cientos de regadíos ilegales en Murcia y Alicante.

Por Javier Martínez.


La prensa nacional pasa de puntillas sobre el tema (solo Vidal Coy, en El Confidencial 14/06/2013, se hace eco); la regional y la local ni lo recogen. Y alguien tiene que dar cera. “El borrador del nuevo Plan Hidrológico del Segura, elaborado por la Confederación Hidrográfica que actualmente preside Miguel Ángel Ródenas, se plantea expresamente una amnistía o ley de punto final para cientos de regadíos ilegales” de numerosas localidades de Murcia y Alicante principalmente, lo que supondrá premiar al tramposo y validar como método para conseguir objetivos políticos y económicos los conocidos como hechos consumados al margen de la ley. De hecho, el único requisito que se contempla en el borrador para legalizar lo ilegal, es precisamente haber estado en situación de ilegalidad un número elevado de años pues se aplicará la amnistía “a todos aquellos regadíos ilegales que puedan acreditar su existencia con anterioridad al anterior plan de 1998”. La ilegalidad veterana convertida en mérito.
"El borrador del nuevo Plan Hidrológico del Segura, se plantea expresamente una amnistía o ley de punto final para cientos de regadíos ilegales de numerosas localidades de Murcia y Alicante"
Quiero alertar que dicho documento, elaborado por el gobierno de Rajoy, plantea abiertamente la legalización como objetivo explícito, lo que elevaría las exigencias de trasvases de agua desde donde sea y limitaría, aún más, los usos futuros de la misma en tierras castellanas, donde los planes de nuevos regadíos (en La Manchuela conquense y albacetense básicamente), duermen el sueño de los justos en un cajón ministerial desde hace décadas gracias al que fuera ministro socialista de Agricultura en tiempos de Felipe González, el valenciano Vicente Albero, sin que nadie contemple su puesta en funcionamiento pese a que en su día fueron declarados de interés general por el Estado.

“El nuevo plan de cuenca del Segura está en fase de información pública desde principios de junio, situación que durará seis meses. En el artículo tercero de la Normativa del Plan (capítulo 1, página 10) se dice que esas zonas de cultivo ‘se constituyen como usos consolidados y en consecuencia no tendrán la consideración de nuevos regadíos’ si prueban que funcionan desde antes de la entrada en vigor del plan de 1998” (informa El Confidencial, 14/06/2013).

Recordemos que “las nuevas concesiones de agua para regadío quedaron prohibidas en la cuenca del Segura por el decreto ley 3/86 de 30 de diciembre que siguió a la Ley de Aguas que entró en vigor el 1 de enero de 1986. El motivo de cerrar el grifo era no sólo la oficialmente declarada escasez de agua en la cuenca del Segura, sino también para justificar la solución del trasvase desde la cabecera del Tajo, que funcionaba desde 1980”, y que desde entonces ha sido convertida en la práctica en el “Alto Segura”.

“Sin embargo, y aunque la normativa lo impedía, se siguieron ampliando regadíos y perforando pozos ilegales antes y después de la entrada en vigor del plan de cuenca [del Segura] de 1998, a pesar de que este mantuvo la prohibición de nuevos regadíos de aquel decreto”. Contrasta que mientras en Cuenca y Albacete (básicamente cuencas del Tajo y del Júcar) las multas por perforar nuevos pozos eran de órdago (hasta 5 millones de ptas. de la época por 500 litros extraídos en los años 80) y se perseguía con saña regadíos ilegales, en la periferia (cuencas del Júcar y del Segura) se cometían las mismas infracciones de forma masiva y tolerada. A mi juicio eso ahora tiene premio y constituye una auténtica humillación y un insulto hacia los castellanos que sí cumplieron e incluso creo que puede ser delictivo.

“En el año 2000, [fueron los sindicatos regionales murcianos], tanto CCOO como UGT, quienes plantearon al consejero de Agricultura de Murcia, el popular Antonio Cerdá (todavía en el cargo), la necesidad de una ley de punto final para los regadíos ilegales. En aquella época, el director general del Agua en la Consejería murciana era el actual presidente de la Confederación Hidrográfica del Segura, Miguel Ángel Ródenas, que pasó a este cargo tras la victoria electoral de Mariano Rajoy (PP)”. Como puede deducirse, mientras murcianos y valencianos mangonean continuamente a su favor las Confederaciones del Segura y del Júcar con total descaro, pese a que son administraciones no transferidas a las CCAA, los castellanos pasamos la mano por la pared una y otra vez sin que nadie, desde Castilla o desde la administración central, ponga remedio a esta lamentable e injusta situación cuyas consecuencias económicas son devastadoras para el interior.

“La petición de los sindicatos murcianos fue acogida con interés por el Gobierno murciano, según reflejó la prensa de la época, pero no se pudo llevar a cabo porque habría sido necesario cambiar injustificadamente el plan apenas dos años después de su entrada en vigor [lo que demuestra que fue premeditadamente tolerada] y cuando el foco ya estaba puesto sobre los caudales del trasvase Tajo-Segura por las dudas existentes sobre su correcta utilización”. Hoy, en cambio, sí se quiere llevar ya a cabo y con todos los parabienes de legalidad. 

Con el boom inmobiliario vivido en amplias zonas de la costa mediterránea durante una larga década, “los usos ilegales del agua de regadío aumentaron exponencialmente para favorecer y abastecer las nuevas construcciones de viviendas y campos de golf [muchas también ilegales], y aumentar la superficie agrícola productiva sin ningún control efectivo real. Consecuentemente, el fiscal estatal de Medio Ambiente, Emilio Valerio, inició investigaciones y procedimientos judiciales en la cuenca del Segura contra una treintena de grandes empresas y comunidades de regantes por cambiar los usos del agua, comerciar ilícitamente con ella y abrir nuevos pozos sin autorización. Estas prácticas habían quedado expresamente prohibidas en real decreto-ley 3/86”.

“Los procedimientos iniciados por Valerio suscitaron una agria polémica nacional sobre los usos del agua en la cuenca del Segura porque eran los tiempos en que el Gobierno de Aznar (PP) estaba dispuesto a atender las peticiones de los presidentes regionales populares de Murcia (Valcárcel) y Comunidad Valenciana (Zaplana)”, dos de sus grandes graneros de votos precisamente por asuntos como el del agua, “y consagrar un nuevo trasvase esta vez desde el río Ebro al Segura en el Plan Hidrológico Nacional”, (lo que liberaría de presión a los exhaustos Tajo y Júcar, permitiendo así, quizá en un futuro próximo, regadíos en el interior castellano), que se elaboraba con la fuerte oposición de Aragón (donde el antitrasvasismo pone y quita gobiernos) y más tarde de Cataluña (inicialmente CiU si apoyó el PHN de Aznar, que les pagó con otras mercedes, pero al ver que otras formaciones nacionalistas catalanas competidoras le quitaban la merienda electoral, CiU decidió desautorizarse a sí misma y oponerse).

“Como la ley de punto final, los sumarios de Valerio quedaron en nada y duermen el sueño de los justos en los juzgados comarcales en los que recayeron”, lo que da idea de la politización y el deplorable estado de la justicia de este país, “mientras las grandes empresas agrícolas de la cuenca del Segura continúan con los usos del agua que les parecen para mantener en explotación miles de hectáreas de regadío ilegales”.

“La fiscalía estatal inició unos 130 expedientes derivados de denuncias de la Guardia Fluvial realizadas entre 1983 y 2002 y que afectaban, entre otros, a grandes grupos agro-industriales (Grupo Paloma, Lo Romero-Frocap, Hernández Zamora, Juan Jiménez, etc.) y a comunidades de regantes (Águilas, Fuente Álamo, Lorca, Mazarrón, Mula, etc.) que operan la mayoría en la zona de regadíos de la cuenca del Segura próximas a la costa. Todos ellos explotan decenas de miles de hectáreas de regadío del medio millón que tiene la cuenca segureña”, continúa el citado medio.
“El nuevo plan de cuenca del Segura legalizará los usos ilegales del agua que tantos ríos de tinta han hecho correr en los últimos veinte años. Una verdadera ley de punto final que beneficia a grandes empresarios agrícolas, a costa, como siempre, de la teta castellana"
Mientras, y esto es importante destacarlo, “las explotaciones de pozos del Segura de menos de 7.000 metros cúbicos al año para regadío siguen totalmente prohibidas en el proyecto que está en información pública”, no así de los grandes pozos, lo que da idea de otra de las intenciones del plan: beneficiar a los grandes grupos agro-industriales murcianos y alicantinos. Es decir, que la idea original de CCOO y UGT de Murcia, o bien se pensó para los grandes terratenientes o han servido de tontos útiles. “El nuevo plan de cuenca del Segura legalizará, si llega a ser definitivo en los términos descritos en el borrador, los usos ilegales del agua que tantos ríos de tinta han hecho correr en los últimos veinte años. Una verdadera ley de punto final que beneficia a grandes empresarios agrícolas”, a costa, como siempre, de la teta castellana a la que se puede exprimir sin límites y sin compensación económica alguna. Para un servidor, la conclusión es clara: el Estado no nos trató ni nos trata por igual, Castilla vuelve a perder y la periferia vuelve a ganar. Y Cospedal, como antaño Barreda y Bono, en el guindo.

lunes, 2 de abril de 2012

¿Sólo se trasvasan aguas excedentarias de los ríos castellanos? juas, juas.

¿No decían los del PPSOE que la cuenca cedente era prioritaria en esto del agua según la ley? ¿No decían que hay un caudal mínimo a mantener en los ríos? ¿dónde están los 'excedentes' de agua? nos toman el pelo una y otra vez. Castilla 'no' es España, es Restospaña, somos restospañoles. Así funciona el Estado periferista español.

24/03/2012 - TAJO-SEGURA
Los castellanistas critican que "mientras se sigue trasvasando agua de la cabecera del Tajo, muchos pueblos de la provincia de Cuenca se abastecen con camiones cisterna"
Por vocesdecuenca.es
Los datos hechos públicos en el día de ayer por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, en su informe semanal de seguimiento de la sequía, en los que se sitúa a los sistemas de la cabecera, de los que se extrae el agua del trasvase con destino a Levante, y del Bajo Tajo en situación de pre-alerta, han "obligado" al Partido Castellano "a solicitar al Gobierno de España la paralización inmediata del trasvase aprobado para el primer semestre de 2012, y que ascendía a 228 Hm³".
En opinión del secretario general del partido, Pedro Manuel Soriano, "es inaceptable que desde la cabecera hasta el bajo Tajo haya zonas en alerta y pre-alerta de sequía y sin embargo se continúen enviando supuestos "excedentes" de agua a Levante, como si nada estuviera pasando, con la bendición del Ministerio de Agricultura y con el silencio absolutamente cómplice del Gobierno autonómico de la Sra. Cospedal, tan ausente en estos temas cruciales para la Comunidad como, por desgracia, ausente de la Comunidad en sí".
Por ello, desde el Partido Castellano han exigido que "exigimos al Gobierno de Castilla-La Mancha que tome cartas en el asunto, deje de lado los intereses de partido y empiece de defender de manera seria y decidida los intereses de los vecinos de la cuenca del Tajo, pues de lo contrario este año veremos de nuevo, por desgracia, cómo el río Tajo se secará en amplias zonas de la provincia de Toledo o cómo los vecinos de los pueblos ribereños de Entrepeñas y Buendía y los vecinos de los pueblos que atraviesa el acueducto Tajo-Segura, especialmente en la provincia de Cuenca, se tiene que abastecer con camiones cisterna". Y mientras, "tanto el Trasvase Tajo-Segura seguirá enviando supuestos excedentes al Segura para contentar a los insaciables regantes levantinos, con el beneplácito del Gobierno del Sr. Rajoy y el silencio del Gobierno de la Sra. Cospedal, a quien como mucho veremos derramar lágrimas de cocodrilo, como hacían sus antecesores en el cargo".

lunes, 25 de julio de 2011

¿Qué sucedería si utilizásemos el agua del Tajo-Segura, aquí, en Castilla?

Por Javier Martínez
Veámoslo con un ejemplo real, esta vez en la otra meseta hermana, más fría si cabe aún que la nuestra, que ya es.
El 'milagro' del Carracillo segoviano mantiene a 20.000 personas de la huerta. La comarca vende 120.000 toneladas de productos hortofrutícolas. Esta cifra supone el 10% del total regional de Castilla y León. La zona está formada por doce pueblos cuyos vecinos no conocen el paro.
Es una isla de prosperidad sin mar a la vista, pero con mucho agua. El Carracillo es la comarca más rica de Segovia y de las más avanzadas de la Comunidad de Castilla y León en cuanto a agricultura innovadora.
Campos conquenses, atravesados por el canal, no reciben ni una gota de agua, ¿es justo?, ¿para cuándo un plan de regadíos?, ¿qué fue de las prometidas 100 mil hectáreas de regadío en La Manchuela conquense y albacetense por Felipe González?, ¿porqué su ministro de agricultura, el valenciano Sr. Albero, abandonó el plan?

No hay paro. Con 20.000 personas, no sufre la despoblación de otros pueblos de Castilla y León y sirven al mercado nacional y extranjero los mejores productos de la huerta.
Doce pueblos constituyen esta isla que, en medio siglo, ha pasado de ser la zona más pobre de Segovia a la comarca más próspera.
"Los regadíos obraron el milagro". Sus cifras de ventas, en crecimiento constante, despiertan las envidias de cualquier territorio. En 2010: 100 millones de euros, mitad y mitad entre venta directa y producto transformado. El Carracillo no deja de innovar y en los últimos entre 5 y 7 años se ha producido un empuje de transformación agraria importantísimo. En todos los pueblos hay por lo menos una planta de transformación.
La revolución consistió en hallar el cultivo apropiado para una tierra que fue nefasta siempre para el cereal. Regadío se llama la fórmula con la que llegó la innovación agraria. De los primeros cultivos de regadío de los años 50, consistentes en achicoria, se ha pasado a la huerta más selecta. Luego la innovación agraria de la huerta sumó a la zanahoria y la patata y la remolacha, el puerro, la remolacha roja y la endivia. Hace cinco años la lechuga y así hasta hoy. 7.600 Hectáreas suma el Carracillo que riega regularmente 3.500. Cuando el nuevo plan de regadío se ponga en marcha, el agua alcanzará a regar otras 1.500 hectáreas más.
La conclusión es sencilla: es un mito que no pueda haber regadío rentable en Castilla, es una tragedia que en Guadalajara y Cuenca (y Toledo,…) no reivindiquemos nuestros ríos, nuestras comarcas, nuestra tierra, es una desgracia que seamos gobernados por políticos del PPSOE que solo 'miran' por la periferia y un puestecillo en 'Madrid'. El trasvase de agua del Tajo-Júcar-Segura es un expolio en toda regla a los castellanos, y la ausencia de partidos políticos con una clara 'visión castellanista’ nos está saliendo caro, muy caro. El agua es el auténtico oro líquido de Castilla, aprovechémosla. Las Alcarrias guadalajareña y conquense, la Sierra Baja conquense y La Mancha Alta conquense podrían tener una renta per cápita infinitamente mayor que la actual. Saludos castellanistas.